miércoles, 22 de mayo de 2019


LA EXTREMA IMPORTANCIA DE DESPEDIR CLIENTES SI TE DEDICAS AL SECTOR SERVICIOS

Cuando realizamos un servicio, como una asesoría, ser fontanero o incluso informático, nuestra principal característica es que empleamos nuestro tiempo en el trabajo. La limitación clave en todo esto es que nuestro tiempo no es infinito, con lo que resulta muy difícil, o directamente imposible, conseguir economías de escala en nuestra actividad.
Si yo tengo que dedicar dos horas al día por cliente, puedo trabajar para cuatro clientes diarios. No puedo estirar más el tiempo, la naturaleza de mi actividad no lo permite.
La única manera de hacerlo es contratar a más gente, de manera que pague dinero a cambio de conseguir el tiempo de estos empleados. No se pueden sacar más horas de otra manera. A veces la tecnología o un mejor proceso haciendo las cosas puede recortar tiempos, pero no será como un producto, que se puede escalar más fácilmente en cuanto a producción y ventas, a veces automatizando y sin que tengamos que intervenir.
La manera de optimizar esas actividades de servicios es optimizando a su vez la cartera de clientes. Y ahí es donde resulta más importante que nunca despedir a los malos clientes y aspirar a tener los mejores posibles.


Señor cliente: está usted despedido
Así. Como suena. Si señores. A los clientes se les despide. Ya lo he dicho
En los últimos cursos que hemos dado hemos tenido una diatriba constante con personas que se siente presionadas por sus empresas y sus jefes, que se han embarcado en proyectos imposibles con clientes tiranos que no quieren oir hablar de mejoras, colaboración, relaciones ganador-ganador, conversación en lugar de contratos, requisitos flexibles… Y al final, cuando todo lo demás falla, pregunto “¿Y por qué no despedís a ese cliente? ¿Por qué insistís en tener clientes asi? Al fin y al cabo, los elegís vosotros…”. Y entonces me miran como si estuviera loco del todo.

Pero hay casos en los que, sin duda, es esto lo que se debe hacer. En primer lugar, cuando tu cliente te falta al respeto. Esas cosas no se compran con dinero. Usted compra mi talento, mis recursos, mis horas y mi trabajo, pero eso no le convierte en mi dueño moral. En segundo lugar, cuando eres tú el que le pierdes el respeto a tu cliente. El mercado está absolutamente cuajado de empresas como para tener que trabajar con gente a la que aborrecemos.

Pero hay más razones. A veces no es cuestión de mala relación, sino de dimensionamiento adecuado. Si aplicas pareto y descubres que efectivamente el 20% de tus clientes te aportan el 80% de tus ingresos, quizás y solo quizás deberías apretarte el cinturón temporalmente un 20% y dedicar el 80% de tus esfuerzos a buscar otros clientes como los “premium” que ya has identificados. Vale aquí estoy haciendo algo de trampa: asumo que el 20% de clientes Premium consume solo un 20% de tu tiempo. Podría no ser así. Y también podría ser que tu negocio sea de naturaleza “long tail” y no vivas de unos pocos grandes, sino de muchísimos pequeños. Tú mismo, pero a mi ese modelo me agota.

Hay muchas otras posibilidades. Agravio comparativo, por ejemplo. Si tu empresa se porta mejor que todas las de la competencia, pero solo recibe las migajas que dejan caer otros más torpes e ineficientes, pero mejor conectados… Pues llega un momento en el que eso te acaba afectando. Y es lo último que un empresario debe dejar que ocurra: eres el último bastión de tu empresa. Tú, precisamente tú, no puedes flaquear. From your cold dead hands.

http://www.presionblogosferica.com/2008/10/21/senor-cliente-esta-usted-despedido/

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL TRABAJO DE EDUCAR AL CLIENTE Cada vez que platico con cualquiera de mis colegas Directores de Agencia, me platican esas historias d...