CÓMO NEGOCIAR CON UN CLIENTE DIFÍCIL
En la actualidad son los clientes los que manejan la relación
comercial, los que poseen un poder de negociación sobre los proveedores. Los
clientes no están dispuestos a que los traten mal, a que las empresas no
cumplan con sus expectativas y solo compran lo que necesitan y no lo que les
ofrecen. A todo esto, hay que agregar que, en la mayoría de los casos, los
productos o servicios que poseen una alta calidad no son los más durables o
eficientes en rendimiento, sino aquellos que se ajustan a los requerimientos
del cliente, es decir, los productos de calidad son aquellos donde el cliente
percibe tal calidad.
En este ambiente, el centro de la actividad económica es
el cliente, y la empresa que no se preocupa de sus clientes con calidad total
lleva la relación directamente a la discontinuidad. Esto ha obligado a las
empresas a destinar recursos para invertir en capital humano, específicamente
capacitar al personal de ventas, relacionadores públicos y a todo aquel que
tiene contacto directo o indirecto con el cliente, con el objeto de entregar un
servicio de excelencia. Es así que primero hay que tener claro que el cliente
es quien manda en el mercado (excepto en los monopolios donde el oferente aún
maneja la relación en el corto plazo y el cliente lo hace en el largo plazo) lo
cual lleva a hacerse la pregunta ¿qué hacer cuando los clientes actuales o
potenciales se caracterizan por ser difíciles?, ¿Cómo negociar con los clientes
difíciles sin arriesgar los intereses de la empresa ni perder la relación
comercial?.
Por todo esto, es importante conocer estrategias de
negociación que permitan entregar mayores opciones para las empresas y para
superar situaciones donde el representante comercial deba resolver una
disyuntiva durante el proceso "hago respetar mi dignidad como profesional
y persona" o "termino el proceso de ventas". En esas ocasiones
independientemente de los resultados de la negociación, el vendedor puede
sentir la sensación de frustración, desmoralización e incluso de derrota
llevando esto a afectar fuertemente la motivación para futuras ventas. En
definitiva, los representantes comerciales de las empresas, además de saber y
manejar técnicas de ventas, técnicas de persuasión, manejo del trabajo en
equipo y tener empatía, deben agregar un elemento que debe ser potenciado y
este es "su capacidad de negociar", en especial cuando el cliente es
difícil.
ESTILOS
DE CLIENTES DIFÍCILES.
1. Cliente Agresivo. Son exigentes con sus
requerimientos, se quejan con facilidad, se vuelven agresivos cuando el
producto o servicio es deficiente o en los casos que el vendedor no respeta los
acuerdos pasados. Su forma de expresarse es fuerte y agresiva; no dejan hablar
a la contraparte y, en la generalidad de las veces, encuentran que los errores
nacen por parte del vendedor; buscan soluciones rápidas a sus requerimientos.
Suele suceder que si este cliente no ve salida a la negociación procede a
terminarla, rompe las relaciones existentes y, además agrega mala publicidad
hacia el vendedor y empresa oferente.
2. Cliente Prepotente. Son personas que tienen aires de
superioridad hacia el resto, creen saberlo todo, no tienen problemas con atacar
y humillar a los vendedores. Les gusta demostrar sus conocimientos, si tienen
poder sobre la otra persona lo usan, desean sentir y que son ellos quienes
maneja la negociación y que el vendedor sólo es un intermediario a sus
requerimientos.
3. Cliente Quejoso. Esta persona encuentra todo malo, el
precio muy alto, el servicio muy malo, en general, no les gusta lo que existe.
Acá los vendedores poco observadores suelen aceptar cada exigencia y queja sin
diferenciar, en muchas oportunidades, las que son legítimas de aquellas que
poseen una exageración por parte del cliente.
4. Clientes Silenciosos e Introvertidos. Puede parecer
que estos clientes son manejables y están lejos de ser difíciles, pero en
muchos casos suelen ser más difíciles que el cliente más agresivo, debido a que
sólo negocian con aquel que sienten confianza. Su silencio se puede deber a
falta de personalidad o desconfianza natural con las nuevas personas que
conoce.
5. Cliente Desinteresado. Este tipo de cliente es difícil
porque no hay manera de entrar a una negociación con él, sencillamente no está
interesado en lo que el vendedor ofrece, En estos casos pueden existir diversos
motivos para esta actitud como, por ejemplo, que ya tenga una relación
comercial con la competencia, que la empresa no esté diferenciada, o bien
porque no le interese arriesgarse a cambiar de proveedor. En muchos casos este
cliente suele ser el más difícil de todos.

En una empresa, saber negociar con clientes es muy importante para conseguir los objetivos marcados.
ResponderEliminarCuando se trata de tomar decisiones de negocios en empresas, el tema es serio y es cuando realmente se toma como una negociación de verdad. Las negociaciones entre empresas son de vital importancia para acelerar las metas y objetivos.
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